miércoles, 20 de febrero de 2013

Sem maiúsculas


    "porque a sua morte me aterroriza. não passa, américo, não passa. a morte dela não passa. o américo esperou uns segundos por que me acalmasse, procurou um silêncio limpo como uma folha muito limpa onde pudesse escrever uma frase mais digna e disse, um dia essa saudade vai ser benigna. a lembrança da sua esposa vai trazer-lhe um sorriso aos lábios porque é isso que a saudade faz, constrói uma memória que nós nos orgulhamos de guardar, como um troféu de vida, um dia, senhor silva, a sua esposa vai ser uma memória que já não dói e que lhe traz apenas felicidade. a felicidade de ter partilhado consigo um amor incrível que não pode mais fazê-lo sofrer, apenas levá-lo à glória de o ter vivido, de o ter merecido, tenho até inveja de si, senhor silva, porque eu tenho trinta e um anos e estou por aqui solteiro, já não vou a tempo de ter cinquenta anos de uma grande paixão.
    
    esse era o segredo que só o tempo guardava. só o tempo revelaria tal milagre. o tempo, e a sensibilidade de quem via o tempo diante dos olhos a acabar-se a cada dia."

Livro: a máquina de fazer espanhóis.
Autor: valter hugo mãe

domingo, 17 de febrero de 2013

Pornolectoras



   "Sin corazón no se puede ir muy lejos. En los relatos mitológicos te lo pueden quitar todo, te pueden asesinar, descuartizar o quemar, pero siempre hay un truco para salvarse: basta con que no lleguen al corazón. Si acaban con el corazón, no hay resurrección posible. Sin corazón no hay inmortalidad. Por eso hay que cuidarlo muy bien. Alguien debe encargarse de él y guardarlo en un lugar seguro. El alma del poeta conquista su fin más elevado, la eternidad, gracias al sacrificio de una bella mujer que, al comerse el corazón de su amante, lleva a cabo un acto supremo de devoción hacia él. Acepta que la ha seducido hasta consumirla por completo."

Libro: Las buenas chicas no leen novelas
Autora: Francesca Serra

jueves, 14 de febrero de 2013

Resiliencia



     "Para ese espíritu no había ni un poco de piedad e Bjartur. No importa cuan frecuentemente cayera de cabeza e los hondones, se levantaba enseguida, impávido y llevando con redoblada furia otro ataque, apretando los dientes y lanzando maldiciones a las aceradas fauces del demonio, decidido a no detenerse antes de que el maldito espíritu de Grímur hubiese  sido perseguido hasta los más remotos rincones del infierno, hasta que la espada desnuda le hubiese traspasado y sus convulsiones de muerte comenzaran en una ronda de tierra y mar.

   Una y otra vez se imaginó que había ultimado a Grímur y que lo había enviado aullando al infierno con las inmortales palabras del poeta, pero la tormenta de nieve seguía acometiéndole con furor no disminuido cuando llegó a la cima de la montaña siguiente, le arañó los ojos y trató de voltearle; gimió vengativamente en sus oídos, le tiró de los pelos de la barba... La lucha no había terminado en modo alguno; todavía combatía a brazo partido con los señores del infierno vomitadores de veneno, que arrasaban la tierra en furibunda malicia hasta que la bóveda del cielo retumbaba con el eco de su carrera."

Libro: Gente independiente
Autor: Halldór Laxness