"El perfume de clavo llenaba la habitación, el calor que venía del cuerpo de Gabriela envolvió a Nacib, quemaba su piel y el rayo lunar moría en la cama. En un susurro, entre besos, la voz de Gabriela agonizaba.
-Mozo lindo..."
Libro: Gabriela, clavo y canela
Autor: Jorge Amado
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