"No os oigo más que frases denigrantes, y no sólo estáis en contra de los negros, sino de los trabajadores, del liberalismo, de la inteligencia. Estáis en contra de todo cuando redunda en vuestro interés. ¿Cómo es posible que uno se pase tres o cuatro años en el ejército, vea morir a sus amigos, resulte herido, su vida se desorganice y, sin embargo, no sepa por qué ha ocurrido y cuáles son las razones de todo eso? Lo único que sabéis es que la junta de reclutamiento dio con vosotros. ¿Sabéis qué os digo? Vosotros duplicaríais las mismas acciones de los alemanes si estuvierais en su lugar. Podría requerir algo más de tiempo, debido al elemento democrático de nuestra sociedad, pero al final seríamos completamente fascistas, con dictador y todo, a causa de la gente que echa por la boca la misma mierda que vosotros. La discriminación del alto mando que dirige este puerto ya es bastante mala, pero vosotros, que procedéis de familias humildes, que no levantáis cabeza, que sois sólo pasto para la línea de montaje, para la fábrica donde os explotan, para las minas de carbón, hombres sobre los que el sistema se orina: salarios bajos, precios altos y beneficios astronómicos, y resulta que sois un puñado de cabrones acusadores de comunistas, vociferantes y fanáticos que no sabeís...
Y entonces les decía todo lo que ellos no sabían."
Libro: Me casé con un comunista
Autor: Philip Roth

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