viernes, 14 de junio de 2013

Vender el pescado




     Se puede decir que dedicarse a vender bacalao a los países del sur ya no lo es todo. Un día llegas a Copenhague, de lo más elegante, y ¿qué sucede? En los periódicos te denominan "Barón de las salazones". Porque aunque el pescado salado sea una de las mercancías más caras para el transporte internacional, pues en cuanto se prensa se vuelve muy pesado, el pescado salado es, en sí y de por sí, una mercancía ridícula; y es justo, pues, como digo yo, queridos niños, apreciados tíos y tías, distinguidos compatriotas: al pescado hay que ponerle un lacito.
     Y no basta con ponerle un lazo danés al pescado islandés, sino que el lazo debe ser de fama internacional. Dicho en una sola palabra, hay que demostrar al mundo que el pescado canta; y que canta bien. Por eso, quienes vendemos pescado hemos dedicado ímprobos esfuerzos a la mejora del nivel cultural de nuestra nación, a fin de demostrar, dentro y fuera de nuestras fronteras, que somos una aristocracia que o se limita a sacar el pescado de las profundidades del mar, sino que además sabe ponerle un lazo en el pescuezo, para gozo del mundo entero, tal como aquí se dice: er ging in ein Wirsthaus hinein um zu Mittag zu essen.

Libro: El concierto de los peces.
Autor: Halldór Laxness

martes, 4 de junio de 2013

Toca saltar por la ventana y largarse



     "Es verdad que habría podido decidirse antes y de paso haber tenido la deferencia de comunicar su decisión a los interesados, pero Allan Karlsson nunca había dedicado tiempo a pensar las cosas antes de hacerlas.
     Por tanto, en cuanto la idea le vino a la cabeza, abríó la ventana de su habitación en el primer piso e la residencia de ancianos de Malmköping, provincia de Södermanland, y bajó por el emparrado hasta el arriate del jardín.
     La maniobra le resultó complicada, algo comprensible dado que ese mismo día Allan cumplía cien años. En menos de una hora se celebraría su fiesta de cumpleaños en el salón de la residencia. El mismísimo alcalde haría acto de presencia. Y la prensa local. Y el resto de los ancianos. Y el personal al completo, con la furibunda enfermera Alice a la cabeza, por supuesto.
     Sólo el homenajeado no tenía la intención de presentarse."

Libro: El abuelo que saltó por la ventana y se largó
Autor: Jonas Jonasson
    

martes, 21 de mayo de 2013

O cavalo de cartão



   "Gostava muito dele. Tanto. Tanto. Quando o meu pai mo trouxe, dentro de um embrulho verdadeiro, e comecei a desatar as guitas, queria abri-lo depressa; quando o vi, as pequenas orelhas levantadas, os olhos brilhantes, parei-me à frente dele. Foi o meu país durante uma semana, acreditas?; aquele cavalo singelo de cartão foi o meu país durante uma semana. Mas num sábado, deixei-o na rua. O meu pai chamou-me para uma coisa, a minha mãe chamou-me para uma coisa e esqueci-me. Acreditas?, esqueci-me do meu cavalo de cartão no quintal, como foi possível?, como não me lembrei?, como é que as pessoas esquecem assim o que prezam?, esqueci-me do cavalo de cartão no quintal, como pude dormir?, como pude assentar os lençóis sobre a respiração e dormir?, como pude simplesmente dormir?, esqueci-me do meu cavalo de cartão no quintal, acreditas? E nessa noite choveu. No domingo de manhã, acordei com um relâmpago espetado no olhar e um trovão a ressoar no peito, o cavalo de cartão?, o meu cavalo de cartão?, corri para o quintal, atravessei a cozinha em cuecas e com a camisa interior, corri e, descalço, entre as poças de água limpa e a terra húmida e as folhas das árvores a segurarem gotas suspensas no ar, no quintal, o cavalo de cartão estava onde o deixara. Um monte amorfo de pasta de papel, onde se distinguiam dois olhos tristes de diamante, a tinta desbotada a pintar o chão e as pedras. Ajoelhei-me sobre ele e chorei. Aquela manhã. Chorei."

Livro: Nenhum Olhar
Autor: José Luís Peixoto

martes, 30 de abril de 2013

Iceland




     "- Y nuestro pueblo no volverá a ser azotado por exigir un precio digno para todas las mercancías -dijo Arnas Arneus-. Construiremos villas al estilo de otras naciones en torno a todos los puertos y crearemos una flota pesquera y venderemos pescado seco y géneros, como en los tiempos anteriores a los de Jón Arason, en las ciudades del continente, comprando a cambio mercancías dignas de hombres civilizados. Extraeremos de la tierra materias preciosas. El emperador enseñará el puño al rey danés y le exigirá que devuelva a los islandeses los objetos preciosos que hizo robar de la catedral de Hólar y de los monasterios de Munkathverá, Mödruvellir y Thingeyri. Asimismo serán devueltas las propiedades de que la Corono privó a la Iglesia islandesa después de su caída. Y se alzarán en Islandia universidades y colegios, en los que los estudiosos islandeses puedan vivir nuevamente una vida humana.

     - Y edificaremos palacios no menos soberbios que los que el gobernador Gyldenloeve se ha hecho construir en Dinamarca con el dinero de Islandia.

     - En Thingvellir se elevará una soberbia Casa de Justicia, y en su torre se colocará una campana más grande y más sonora que la que el rey mandó requisar y el verdugo ordenó derribar a Jón Hreggvidsson - dijo él.

     - Y la luna fría que se refleja en la Sima de los Ahogados dejará de ser el único consuelo de las mujeres pobres -dijo ella.

    - Y los mendigos hambrientos no volverán a ser ahorcados en nombre de la Justicia en el Almanngja -dijo él.

    - Y todos serán nuestros amigos nuestros porque todos vivirán bien.

    - Y la mazmorra será suprimida, porque en un país donde todos viven bien no se cometen crímenes.

    - Y nosotros dos cruzaremos el país en caballos blancos ... -dijo ella."

Libro: La campana de Islandia
Autor: Halldór Laxness

viernes, 19 de abril de 2013

A luta



   De súbito perguntou:

  -Dime, compañero, vamos a perder la guerra?

  Antes que o camarada falasse, passaram como um relâmpago na memória de Abel as palavras de Rúbio que Ántonio lhe citara. "Las grandes luchas victoriosas de los trabajadores y de los pueblos han sido posibles porque los trabajadores y los pueblos han luchado en cada caso confiando en la victoria, pero sin tener la certeza de alcanzarla."

Livro: A casa de Eulália
Autor: Manuel Tiago


martes, 2 de abril de 2013

Um livro todo engelhado




Um livro todo engelhado.

O frio no corpo todo
pés à mostra e cortado
o nevoeiro é curvar rente
como um agasalho

Cresce do mar e encosta
cresce espesso e amarelo
ir daqui a outro lado
se noutra vida à brava te amasse
é talvez numa dessas cadeiras

Uma história lida devagar
e engraçadas as mãos
a fingir.

Livro: Uma pedra parecida
Autor: Hugo Milhanas Machado

sábado, 23 de marzo de 2013

Despertares



     "Cão obcecado. Tarado sexual, digo eu. Apaixonado, corrige a minha filha. Começou na praia, com uma cadela rafeira. Foi para ele uma iniciadora, misto de amante, mãe, irmã e puta. Passou as férias em cima dela. A cadela deixava, sem grande entusiasmo, mas dir-se-ia que com ternura e compreensão. Ou compaixão. Parecia muito velha para ter filhos, mas uns tempos depois apareceram uns rafeiros malhados do Kurika. Ou vice-versa.

     Todos os Verões ele se apaixonava. Então ficava de nariz colado à porta da entrada. Abria-se a porta e ficava marrado em frente da casa da favorita. Gemia de amor, aquele cão Romeu qeu queria estar o mais perto possível da sua Julieta. 

     Às tantas desaparecia. Voltava passados dois ou três dias, mais morto que vivo, a cheirar a cadela e ao pó dos caminhos.

     Eram amores de praia, intensos e passageiros."

Livro: Cão como nós
Autor: Manuel Alegre